jueves, 8 de septiembre de 2011
FACEBOOK, TWITTER, TUENTI Y OTRAS REDES SOCIALES. TÚ ERES EL PRODUCTO.
Las redes sociales son unos fenómenos novedosos en Internet, las tenemos hasta en la sopa y no hay persona que no haya oído hablar de ellas.
En realidad existen hace ya bastante tiempo, su definitivo impacto mediático se dio con el lanzamiento de la película “La Red Social” sobre el fundador de Facebook y llegó definitivamente a los mortales gracias a su difusión a través de los teléfonos móviles.
Y es que uno de los últimos datos que se han dado a conocer es que ya más del 50 % de los usuarios de las redes sociales ya hacen uso de ellas, únicamente, desde un dispositivo móvil, aparcando el ordenador para otros usos.
Lo que ha cambiado es el concepto: las redes sociales permiten subir fotos y vídeos, incluir enlaces de interés y ahora el mayor uso es para decir lo que estoy haciendo. Y que mejor forma que decir lo que estoy haciendo con algo que lleve encima: el teléfono móvil.
Pero claro, las redes sociales son gratis. Twitter lo usan preferentemente personas de más de 35 y hasta 50 años, cuando el límite de lo que se puede escribir son 140 caracteres, vamos un SMS. Facebook es la más extendida y hay información de todo con fotos, familia, amigos, gustos, etc. Tuenti es muy similar a Facebook pero admite menores de edad y sólo está expandida en España y algo en Sudamérica. Entonces dónde está el truco.
En que tú y yo somos el producto. Nos auto vendemos con nuestros datos personales sobre gustos, lo último ha sido situarnos en el mapa para decirles a todos dónde pasamos las vacaciones, buen negocio para las agencias de viajes. Además mantenemos actualizada la web, no paramos de escribir qué hacemos y dónde estamos y, mejor todavía, qué vamos a hacer y dónde, el sistema de eventos es buenísimo. Y cuando nací, donde vivo, quien es mi padre, mi madre, mis amigos, etc.
Así que ya sabes, mucha LOPD (protección de datos personales) e intimidad queremos, cuando estamos vendiendo gratis a las redes sociales todos nuestros datos. Y los datos correctos, y además nos encargamos de verificar y corregir los de nuestros amigos si están mal. ¡Qué buen producto y de qué calidad estás hecho!
jueves, 23 de junio de 2011
¿QUÉ ES EL OVERCLOCKING?
El lanzamiento de los procesadores Intel de segunda generación ha vuelto a poner en circulación, si cabe con más fuerza, el concepto de overclocking.
Los procesadores de segunda generación tienen un formato de cuatro cifras, tipo i3-2100, i5-2500 ó i7-2600 y se ha hecho hincapié en la letra que acompaña al algunos modelos, ya existente en varios de primera generación. La letra “S” se supone que es para procesadores equilibrados en cuanto a consumo y rendimiento y la letra “T” indica que es de bajo consumo, muy poco solicitados ambos por el púbico.
La letra “K” es la que permite overclocking, liberar la limitación de velocidad del reloj de procesador y que limita Intel de fábrica. Un símil para que se entienda es la velocidad máxima que puede alcanzar un coche. Algunos fabricantes como Audi, BMW o Mercedes, tiene modelos con velocidades punta superiores a los 300 Km. por hora, pero cuando salen de fabrica los limitan 250 Km. por hora por seguridad.
Intel, por ejemplo, en el i7-2600K ha limitado la velocidad a 3,4 Ghz. sin embargo puede alcanzar más, hasta 6,8 Ghz. por lo visto. Para poder quitar el límite de la velocidad se deben cumplir dos requisitos: que el procesador lo permita y que la placa base también. Hay varios fabricantes que tienen modelos de placas base para hacerlo. Y a los que usan el ordenador para jugar o utilizan programas con gran capacidad de procesamiento, poder poner el procesador “a tope” les encanta.
Y entonces, como diría cierto personaje mediático ¿Porqué, porqué Intel limita la velocidad? Sencillamente por el calor. Cuanta más velocidad alcanza más se calienta, de hecho si hacemos overclocking debemos prever un sistema de enfriamiento drástico por dos motivos: porque si se calienta excesivamente se quemará el procesador y porque Intel ya advierte que si esto ocurre no se incluye en la garantía.
Reza así Intel en su documentación: “Habilitar overclocking. Cuidado: alterar la velocidad y/o el voltaje del reloj reduce la estabilidad del sistema y la vida de uso del sistema y el procesador; es motivo para que el procesador y otros dispositivos del sistema fallen; causa reducciones del rendimiento del sistema; motivo de calentamiento y otros daños al sistema; y afecta a la integridad de los datos. Intel no ha testado y no garantiza el funcionamiento del procesador más allá de sus especificaciones”. Así que cuidado.
Los procesadores de segunda generación tienen un formato de cuatro cifras, tipo i3-2100, i5-2500 ó i7-2600 y se ha hecho hincapié en la letra que acompaña al algunos modelos, ya existente en varios de primera generación. La letra “S” se supone que es para procesadores equilibrados en cuanto a consumo y rendimiento y la letra “T” indica que es de bajo consumo, muy poco solicitados ambos por el púbico.
La letra “K” es la que permite overclocking, liberar la limitación de velocidad del reloj de procesador y que limita Intel de fábrica. Un símil para que se entienda es la velocidad máxima que puede alcanzar un coche. Algunos fabricantes como Audi, BMW o Mercedes, tiene modelos con velocidades punta superiores a los 300 Km. por hora, pero cuando salen de fabrica los limitan 250 Km. por hora por seguridad.
Intel, por ejemplo, en el i7-2600K ha limitado la velocidad a 3,4 Ghz. sin embargo puede alcanzar más, hasta 6,8 Ghz. por lo visto. Para poder quitar el límite de la velocidad se deben cumplir dos requisitos: que el procesador lo permita y que la placa base también. Hay varios fabricantes que tienen modelos de placas base para hacerlo. Y a los que usan el ordenador para jugar o utilizan programas con gran capacidad de procesamiento, poder poner el procesador “a tope” les encanta.
Y entonces, como diría cierto personaje mediático ¿Porqué, porqué Intel limita la velocidad? Sencillamente por el calor. Cuanta más velocidad alcanza más se calienta, de hecho si hacemos overclocking debemos prever un sistema de enfriamiento drástico por dos motivos: porque si se calienta excesivamente se quemará el procesador y porque Intel ya advierte que si esto ocurre no se incluye en la garantía.
Reza así Intel en su documentación: “Habilitar overclocking. Cuidado: alterar la velocidad y/o el voltaje del reloj reduce la estabilidad del sistema y la vida de uso del sistema y el procesador; es motivo para que el procesador y otros dispositivos del sistema fallen; causa reducciones del rendimiento del sistema; motivo de calentamiento y otros daños al sistema; y afecta a la integridad de los datos. Intel no ha testado y no garantiza el funcionamiento del procesador más allá de sus especificaciones”. Así que cuidado.
miércoles, 1 de junio de 2011
INTEL CONTRAATACA: LOS ULTRABOOKS
Desde que salieron, los tablets han ido ganando importancia en el mercado, que sumado a otros factores se ha traducido en una disminución de ventas de portátiles (más de un 25% menos en España en 2010). Esta situación ha instado a Intel a buscar nuevos conceptos de producto, y ha presentado en China (en la convención de Computex), un nuevo tipo de dispositivo que combina las propiedades de los tablets (ligero, fino y con buen diseño), con las propias de los portátiles como son el rendimiento y la versatilidad. Estos nuevos dispositivos han sido bautizados como Ultrabooks, nombre que proviene de ultraligero y ultrafino, e Intel se ha encargado de difundir las especificaciones y los límites entre los fabricantes para lanzarlos al mercado, como un grosor máximo de 20 milímetros. Además, el rendimiento está garantizado ya que incluirán procesadores de última generación (Core I3, I5, I7), almacenamiento SSD y USB 3.0 para aprovechar al máximo sus funciones. Asus ya se ha sumado al carro con su nuevo UX21 que ya cuenta con 17 mm en su punto más grueso.
Otra de las ventajas que presenta es su consumo, que supuestamente es de un 50% menos, lo que, según Intel, se traduce en que la batería podría llegar a durar un día entero con algunos modelos, imaginamos que será dejándolo encendido con ahorros de energía y sin uso, pero sería una buena noticia para los usuarios de ser verdad.
Desde el fabricante de Hardware esperan que este nuevo dispositivo se imponga a lo largo de 2012 y que salgan combinados con los nuevos chipsets "Ivy Bridge" de Intel, previstos para el primer trimestre del citado año.
Intel también ha tenido en cuenta el precio para ser totalmente competitivos, y se espera que los Ultrabooks no superen los 1.000 dólares (690 euros).
Desde Megastar, iremos vigilando este tipo de dispositivo porque nos parece que el planteamiento es interesante, pero con cierto escepticismo sobre el calentamiento y la duración real de la batería. Llegado el momento haremos las pruebas pertinentes y subiremos otra entrada al blog con los resultados para manteneros informados sobre los nuevos Ultrabooks.
jueves, 5 de mayo de 2011
Comparativa: USB 2.0 contra USB 3.0
Hace más de un año que adelantábamos en una entrada del blog las ventajas que iba a tener en el futuro el desarrollo del esperado estándar USB 3.0. Y aunque ha tardado un año más en aparecer de lo que se esperaba por aquel entonces, poco a poco irá implantándose en el mercado hasta llegar a la popularidad que tiene ahora el 2.0 o incluso más.
En Megastar hemos realizado unas pruebas iniciales entre las 2 versiones del estándar USB con un disco duro externo y se ha podido comprobar que los resultados son apabullantes. De esas pruebas se podrían destacar dos, que exponemos a continuación.
Equipo de pruebas: Megastar I3H67
Prueba1: Copiando varios archivos (2,19GB en total) del disco duro local a un disco externo usb 2.0 tardó 37 segundos en copiar. Bajo las mismas condiciones con el dispositivo, el cable y el puerto usb 3.0 tardó tan solo 15 segundos.
Prueba2: Copiando un solo archivo (1,97GB) del disco duro local a un disco duro externo usb 2.0 tardó 80 segundos en copiar. Mientras que mediante usb 3.0 fueron 18 segundos.
La conclusión a la que podemos llegar es que el estándar USB 3.0 es entre 2 y 5 veces más rápido que el USB 2.0 en casos reales. Está optimizado para la transferencia de archivos de gran tamaño y con unas tasas de transferencia media de datos que apuntan a que, salvo gran sorpresa, desbancará al USB 2.0 como estándar más utilizado para transferencia de datos en muy poco tiempo.
En Megastar hemos realizado unas pruebas iniciales entre las 2 versiones del estándar USB con un disco duro externo y se ha podido comprobar que los resultados son apabullantes. De esas pruebas se podrían destacar dos, que exponemos a continuación.
Equipo de pruebas: Megastar I3H67
Prueba1: Copiando varios archivos (2,19GB en total) del disco duro local a un disco externo usb 2.0 tardó 37 segundos en copiar. Bajo las mismas condiciones con el dispositivo, el cable y el puerto usb 3.0 tardó tan solo 15 segundos.
Prueba2: Copiando un solo archivo (1,97GB) del disco duro local a un disco duro externo usb 2.0 tardó 80 segundos en copiar. Mientras que mediante usb 3.0 fueron 18 segundos.
La conclusión a la que podemos llegar es que el estándar USB 3.0 es entre 2 y 5 veces más rápido que el USB 2.0 en casos reales. Está optimizado para la transferencia de archivos de gran tamaño y con unas tasas de transferencia media de datos que apuntan a que, salvo gran sorpresa, desbancará al USB 2.0 como estándar más utilizado para transferencia de datos en muy poco tiempo.
lunes, 18 de abril de 2011
El futuro de las redes con IPv6
Mucho tiempo hace ya desde las primeras advertencias sobre el agotamiento de las IPs públicas disponibles en internet y que se venían asignando a los proveedores de servicios de internet por la IANA (Agencia Internacional de Asignación de Números de Internet). Esa realidad ha llegado y se ha visto acelerada por el crecimiento tecnológico de los países asiáticos. Esto implica que los proveedores ya no obtendrán nuevas IPs para asignarlas a los usuarios porque no hay más, las que tienen actualmente en uso y las que tienen en reserva son la totalidad de las IPs existentes. Por supuesto, hablamos de la versión 4 del protocolo IP, que es el que se utiliza en internet y en redes de área local actualmente a nivel global.
Como este problema se había previsto con mucha antelación, se trabajó en desarrollar un nuevo estándar y se lanzó otra versión del protocolo, la versión 6 (IPv6) que incluye cambios significativos en la forma de trabajar. Revisemos una breve lista de los cambios que conllevará el traspaso a IPv6:
- El primero y más importante ya que es el que soluciona el problema de agotamiento de IPs, ya que este estándar tiene disponibles nada menos que 340 sextillones de direcciones asignables, mientras que IPv4 tiene algo más de 4 mil millones.
- Se pasa de tener 4 grupos de 3 dígitos decimales (192.168.001.001) con 32bits de longitud, a tener 8 grupos de 4 dígitos hexadecimales (2001:0DB8:A10C:AB12:3050:0001:DF91:0204) con 128bits de longitud, lo que lo hará imposible de recordar de memoria, pero que explica porqué hay muchas más direcciones disponibles.
- Se asignará una IP a cada máquina física que se conecte a Internet de manera que habrá una dirección interna y otra externa en cada máquina (aunque realmente habrá dos internas y una externa por cada máquina), lo que probablemente obligue a cambiar las medidas de seguridad en muchas redes por el riesgo potencial que supone, pero las posibilidades de conectividad también se ven optimizadas con este sistema.
- La transición de un estándar a otro será progresiva, es decir, primero se empezará a implantar IPv6 y convivirá con IPv4 mediante mapeos, después irá ganando terreno y se extenderá hasta que se sustituya por completo en internet y en redes internas. Este proceso tendrá años de adaptación, pero se está empezando a implantar ya mismo.
Habrá que ver cómo se va extendiendo y que problemas van surgiendo de adaptación en las empresas y los proveedores, que es seguro que surgirán. Pero IPv6 es necesario y aportará la base para soluciones nuevas de conectividad que se plantean bastante interesantes.
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