Vaya por delante que el Core i7 ya lleva tiempo en el mercado, pero únicamente las versiones “Extreme”, cuyo máximo rendimiento se alcanza al usarlo con juegos. El lanzamiento de los nuevos procesadores Core i5 y Core i7 significa un cambio sustancial en el hardware, ya que el zócalo (o socket, que es la zona habilitada en la placa base para colocar el procesador) es nuevo, el LGA1156, o lo que es lo mismo, que no vale nada de lo anterior. ¡A cambiarlo todo! Esto es alegría, ya que los nuevos procesadores que lanzará Intel a partir de 2010, van en este formato, y así cuando se le casque un ordenador a alguien, no habrá reparación posible.
De paso también han cambiado la memoria RAM, pasando a ser DDR3, y nada menos que a 1333 Mhz. Pero nos han perdonado la vida y permiten que funcionen los discos duros SATA normales. Los discos SSD o discos sólidos son rapidísimos, una autentica pasada, pero a un precio que asustan: 200 euros los 80 Gb. No, no los busquen, no están en la tienda virtual.
La combinación de Windows 7 y el Core i7 es espectacular. La instalación completa del sistema operativo cuesta menos de 15 minutos. En un portátil con un procesador P9500, con 4 Gb. de RAM DDR3 y disco sólido de 128 Gb., le costó más del doble. Habrá que esperar algo más a ver cómo van los Core i7 para portátiles que van a salir a corto plazo. Éstas son las puntuaciones del mismo sistema, no está mal para la RAM y el procesador.



